

Saliendo un poco de la gastronomía netamente trujillana nos centraremos en uno de los platos más significativos del Perú. El cual siempre gozó de una rica gastronomía; desde el comienzo ya se usaban diferentes técnicas culinarias y, entre ellas, destacamos la Pachamanca.
Es un plato que comenzó en la cultura Wari entre los años 500 y 1100 d.C, a raíz de una técnica culinaria que ayudaba a conservar y preparar los alimentos.
La Pachamanca es un ritual a la madre tierra en agradecimiento a las divinidades del mundo andino por las buenas cosechas de la temporada. A partir del siglo XIII, los Incas continuaron con la costumbre. Su nombre tiene un gran significado de raíces ancestrales que se remontan a las antiguas culturas preincaicas de la región andina del Perú. Su nombre proviene de la lengua quechua, donde "pacha" significa tierra y "manca" se refiere a olla, que se traduce como "olla en la tierra".
Con el pasar del tiempo, su preparación fue evolucionando y hoy en día todos podemos disfrutar de este plato de los Andes en cualquier parte del Perú, Este plato tradicional es una representación de la estrecha relación entre la cultura andina y la tierra, ya que se prepara enterrando los ingredientes en un hoyo cavado en el suelo. La pachamanca ha sido parte de rituales ceremonias y festividades desde tiempos remotos, simbolizando la conexión con la madre tierra y agradeciendo por los alimentos proporcionados.
A lo largo del tiempo, la pachamanca se ha convertido en una parte integral de la identidad gastronómica del Perú, siendo una experiencia culinaria que se comparte en diversas festividades y celebraciones. sigue siendo un plato icónico que representa la conexión entre la tradición, la tierra y la cocina andina en el país. Su trascendencia ha sido tan importante para el país que en 2003 el plato fue declarado Patrimonio Cultural del Perú .
Fuente: Blog de sibarita
